El mundo de los relojes
Los ingenieros de la relojería: del primer calendario perpetuo al sistema ProSet de IWC
Cómo Kurt Klaus, Günter Blümlein y el sistema ProSet de IWC dieron forma a un enfoque de la relojería moderna impulsado, inconfundiblemente, por la ingeniería.
En una era en la que todo se vuelve obsoleto en cuanto llega la siguiente actualización, un reloj mecánico consigue algo radical y de forma discreta: permanece. No en lo digital, sino en lo emocional.
Esa permanencia siempre ha fascinado a IWC Schaffhausen. Sin embargo, a diferencia de muchos otros relojeros, IWC nunca ha abordado la relojería como una simple decoración o un espectáculo mecánico. Nuestros relojes se basan en una idea diferente: la ingeniería. No una ingeniería fría meramente funcional, sino entendida como una forma de hacer que lo complejo resulte natural, intuitivo y humano —porque existe una sutil diferencia entre relojería e ingeniería—.
La relojería es la artesanía: ensamblar cientos de piezas microscópicas a mano, trabajar con tolerancias más finas que un cabello humano, pulir superficies y perfeccionar la sensación al tacto de una corona hasta que cada clic resulte impecable y preciso.
La ingeniería es el pensamiento que hay detrás: la lógica del sistema; la inteligencia que oculta la complejidad mecánica tras la naturalidad.
En IWC, ambas han ido siempre de la mano.
Kurt Klaus y la sencillez radical.
Ningún reloj expresa mejor esta filosofía que el calendario perpetuo de Kurt Klaus.
Antes de Klaus, los calendarios perpetuos eran objetos intimidantes: delicados, sumamente exclusivos y, a menudo, muy poco prácticos, con correctores ocultos en la caja, complejos procedimientos de ajuste e instrucciones que nadie se atrevía a perder.
Entonces, Kurt Klaus cambió las reglas del juego.
Influido por el rigor de la ingeniería de Albert Pellaton y por su filosofía de “aquí, en IWC, siempre intentamos hacer las cosas un poco mejor”, Klaus abordó el calendario perpetuo de una forma distinta: no como una colección de complicaciones, sino como un sistema coherente. Su innovación consistió en la sencillez radical de sincronizar todo el calendario a través de la corona.
Sin herramientas adicionales y sin secuencias confusas. Solo con un único punto de control. Aunque esto nos parece obvio hoy, en aquel momento fue revolucionario.
Lo más importante es que Klaus no diseñó su calendario perpetuo como un módulo añadido, sino que lo concibió como un mecanismo totalmente integrado: con una estructura lógica, pureza mecánica y un enfoque obsesivo en la funcionalidad; la complejidad oculta tras la sencillez.
Esa idea sigue muy presente en IWC.
Una naturalidad casi mágica.
El propio Klaus encarnaba esta actitud a la perfección: un relojero de la vieja escuela más interesado en la belleza funcional que en el espectáculo. La humildad frente al exhibicionismo. La elegancia de la ingeniería frente a complicaciones innecesarias.
Y, sin embargo, detrás de esa aparente sencillez se esconde una artesanía relojera extraordinaria: cientos de piezas diminutas interactuando en perfecta sincronización, años bisiestos programados mecánicamente con décadas de antelación, fases lunares precisas a lo largo de generaciones y tolerancias mínimas controladas a mano.
El usuario no percibe nada de ello, y esa es precisamente la clave. Parece mágico porque resulta natural.
Somos los ingenieros de los sistemas sencillos.
Günter Blümlein, que desempeñó un papel fundamental como CEO de IWC Schaffhausen al liderar su resurgimiento y restablecer su prestigio en la relojería mecánica desde finales de los años 80, describió una vez a IWC en términos aparentemente simples: “Somos ingenieros de sistemas sencillos”.
Esta cita sigue reflejando algo esencial sobre IWC en la actualidad.
La auténtica ingeniería no consiste en hacer que las cosas parezcan complicadas, sino en organizar la complejidad de forma inteligente, eliminando fricciones y creando sistemas que parecen la única opción posible.
Esta filosofía ha definido algunos de los relojes más importantes de la relojería moderna: no a través del exceso, sino de la claridad.
En IWC, la ingeniería siempre ha sido sinónimo de pensamiento a largo plazo. Las soluciones mecánicas se diseñan no solo para funcionar con elegancia hoy, sino para resistir décadas de uso, para envejecer bien y que se comprendan de forma intuitiva. Y esto solo es posible si la ingeniería y la relojería se impulsan mutuamente de forma constante.
Sin la ingeniería, un reloj no puede pensar. Sin la relojería, no tiene alma.
La siguiente generación y el sistema ProSet de IWC.
Ese mismo enfoque continúa con Samuel Vuillemez, la mente detrás del sistema ProSet de IWC.
Al igual que hizo Kurt Klaus antes que él, Samuel Vuillemez abordó el desafío primero como ingeniero de sistemas. El objetivo no era simplemente mejorar la funcionalidad, sino replantear la relación entre el usuario y el mecanismo.
Como él mismo dice: “lo simple y robusto nunca resulta fácil al principio”.
El modelo Calendario Perpetuo ProSet se rediseñó desde cero en su totalidad. Aunque el aspecto del reloj resulta familiar, el mecanismo en su interior es completamente nuevo: una arquitectura totalmente sincronizada basada en engranajes, sin las levas tradicionales, mejorada mediante el proceso de alta precisión LIGA, que permite ajustar el calendario tanto hacia delante como hacia atrás utilizando solo la corona.
Sin correctores y sin complejas secuencias de ajustes; solo un punto de control intuitivo.
Al igual que el calendario perpetuo original de Kurt Klaus, el sistema tiene en cuenta automáticamente las distintas duraciones de los meses y los años bisiestos. Sin embargo, el sistema ProSet alcanza un nivel superior de funcionalidad con un mecanismo de corrección rápida patentado que ajusta el calendario en pasos diarios precisos en ambas direcciones. El indicador de fases lunares es igualmente preciso y solo se desvía un día cada 1040 años.
La eternidad organizada mediante la mecánica.
Esta aparente sencillez requirió un enorme esfuerzo en materia de ingeniería. “Como relojero e ingeniero, siempre intento que las cosas sean lo más sencillas posible”, afirma Samuel Vuillemez. Sin embargo, lograr esa sensación de naturalidad exigió una estrecha colaboración entre los equipos de ingeniería, prototipado, producción, montaje y diseño: “Nos ayudamos mutuamente primero a crear un concepto sólido y luego un producto real”.
Y aunque la ingeniería en su interior es radicalmente distinta, la experiencia sigue siendo inconfundiblemente IWC: intuitiva, táctil y humana. O, como lo describe Samuel Vuillemez: “Por fuera, el aspecto es prácticamente el mismo. Por dentro, todo ha cambiado”.
Al fin y al cabo, la ingeniería en IWC no consiste en la tecnología como un fin en sí misma, sino en satisfacer un aspecto fundamentalmente humano: nuestro deseo de objetos que encarnen la paciencia, la artesanía, la memoria y la continuidad.
Somos los ingenieros de la relojería: no añadimos complejidad, sino que adoptamos la sencillez.
Preguntas frecuentes
¿Por qué los amantes de la relojería consideran el sistema de calendario perpetuo de IWC una de las complicaciones más intuitivas de la alta relojería?
Los amantes de la relojería valoran el calendario perpetuo de IWC por su sistema de ajuste exclusivamente mediante la corona. Este sistema, diseñado por Kurt Klaus, convierte una de las complicaciones más complejas de la alta relojería en una función extraordinariamente intuitiva y fácil de usar. Su mecanismo sincronizado gestiona automáticamente los años bisiestos y la duración de los meses sin necesidad de diversos pulsadores ni correcciones complejas.
¿Qué hace que el calendario perpetuo de IWC sea uno de los relojes con calendario perpetuo más avanzados de la alta relojería?
El calendario perpetuo de IWC combina complejidad mecánica y facilidad de uso, ya que realiza automáticamente un seguimiento de los años bisiestos, la duración de los meses y los cambios de fecha con una intervención mínima por parte del usuario.
¿Cómo mide automáticamente el mecanismo del calendario perpetuo de IWC los años bisiestos y las diferentes duraciones de los meses?
El mecanismo utiliza un sistema de engranajes programado mecánicamente que ajusta de forma automática el indicador del calendario en función de la duración correspondiente de cada mes y del ciclo de años bisiestos de cuatro años.
¿En qué se diferencia el calendario perpetuo de IWC de otros relojes con calendario perpetuo suizos?
A diferencia de muchos calendarios perpetuos suizos tradicionales, el calendario perpetuo de IWC está diseñado para manejarse exclusivamente con la corona, con lo que no son necesarios varios pulsadores integrados ni complejas correcciones manuales.
¿Qué problemas resuelve el sistema ProSet de IWC para los coleccionistas de relojes con calendario perpetuo?
El sistema ProSet acaba con muchos de los inconvenientes asociados a los calendarios perpetuos, como las correcciones complejas, los procedimientos de ajuste restrictivos y el riesgo de dañar el mecanismo debido a ajustes inadecuados.
¿Qué es el sistema ProSet de IWC y cómo mejora el ajuste de un reloj con calendario perpetuo?
El sistema ProSet de IWC es un calendario perpetuo totalmente sincronizado y basado en engranajes que permite un ajuste intuitivo hacia delante y hacia atrás directamente mediante la corona, lo que agiliza su manejo y lo facilita en gran medida.
¿Por qué el sistema ProSet de IWC se considera una innovación para los relojes con calendario perpetuo fáciles de usar?
A diferencia de los calendarios perpetuos tradicionales, que dependen de pulsadores, diversas posiciones de la corona o complejas secuencias de ajuste, el sistema ProSet permite un ajuste bidireccional perfecto mediante una única posición de la corona.
¿Cómo combina el sistema ProSet de IWC la comodidad digital con la relojería mecánica tradicional suiza?
El sistema ProSet ofrece la facilidad y la lógica de uso de un sistema digital moderno, al tiempo que conserva por completo su carácter mecánico, gracias a la microingeniería avanzada, los sistemas de engranajes patentados y la precisión de la relojería suiza.
¿Cómo podría el sistema ProSet de IWC cambiar el futuro de los relojes mecánicos con complicaciones y de la tecnología de los calendarios perpetuos?
Al otorgar prioridad a la funcionalidad intuitiva junto con la sofisticación mecánica, el sistema ProSet podría redefinir las expectativas sobre el diseño, el ajuste y el uso diario de los relojes con complicaciones.