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La fórmula ganadora.
¿Demasiado joven para tener criterio? Lo que Kimi Antonelli, Mercedes e IWC pueden enseñarnos sobre desafiar las convenciones.
¿Cuánta experiencia es necesaria para saber hasta dónde se puede llegar? ¿Y qué poca hace falta para creer que todo es posible?
En la Fórmula 1, donde el rendimiento depende de cada milésima de segundo, las respuestas a estas preguntas suelen basarse en datos, ingeniería y años de experiencia. Kimi Antonelli ofrece una perspectiva diferente. A veces, no conocer los límites es precisamente lo que nos ayuda a superarlos.
¿Demasiado joven para tener criterio?
A los 20 años, Kimi se proclamó campeón del mundo. En un deporte, donde la experiencia se suele considerar el valor más preciado, su trayectoria nos recuerda que hay más de una forma de llegar a lo más alto. Cuando cruzó la línea de meta y logró su primer Gran Premio, las palabras que se escucharon por la radio lo dijeron todo:
“Es demasiado joven. No deberíamos ponerlo al volante de un Mercedes. Mejor que corra en un equipo más pequeño. Necesita experiencia. Fíjense en los errores que comete. Vamos allá, Kimi. Victoria”.
Los escépticos tenían sus motivos. La Fórmula 1 no se caracteriza precisamente por su paciencia.
Cada curva exige criterio, cada decisión tiene consecuencias y los errores casi siempre se pagan caros. Sin embargo, Kimi aportaba algo que ninguna simulación puede reproducir por completo: el instinto para actuar, la confianza para comprometerse y la libertad para ver posibilidades donde otros ven riesgos.
Su filosofía es tan directa como su forma de pilotar:
“Si tienes el talento suficiente, tienes la edad suficiente”.
El instinto necesita un buen motor.
Por supuesto, ser audaz no basta para llegar a lo más alto. Detrás de cada piloto hay un pequeño ejército de profesionales que toma miles de decisiones mucho antes de que se apaguen los semáforos. El equipo Mercedes-AMG PETRONAS Formula One™ Team lleva 16 años aprendiendo a competir, a adaptarse y a ganar. Mercedes-Benz lleva 140 años aplicando la ingeniería al desarrollo de automóviles. Esto supone una ventaja considerable a la hora de convertir en realidad ideas ambiciosas.
Sin embargo, quizás lo más interesante no sea la diferencia entre los 20 años de Kimi y los 140 años de Mercedes-Benz, sino el resultado que se obtiene cuando trabajan juntos.
La experiencia acumulada puede hacer posible lo que parece imposible. Proporciona a los ingenieros las herramientas necesarias para resolver problemas, optimizar el rendimiento y llevar la precisión aún más lejos.
Velocidad de adaptación.
De todos modos, una perspectiva nueva puede ser igual de valiosa, ya que cuestiona las soluciones habituales, desafía las ideas establecidas y no acepta los límites sin más.
Kimi lleva esa energía incansable al habitáculo. Así lo cuentan quienes trabajan en el garaje:
“Con Kimi, no se trata solo de velocidad pura, sino de velocidad de adaptación. Los jóvenes de hoy crecen con la telemetría de los simuladores y con flujos de datos inmediatos. Aprende y ajusta su pilotaje en tiempo real, como un sistema de aprendizaje automático. Simplemente, no tiene el desfase de las generaciones anteriores”.
El equipo le proporciona los medios técnicos, los conocimientos y la experiencia colectiva necesarios para competir al más alto nivel. Él aporta una forma distinta de concebir lo que es posible.
Ninguno anula al otro. Juntos, generan una ventaja.
Hacer historia en lugar de repetirla.
En IWC Schaffhausen, esa idea nos resulta igual de inspiradora. Llevamos 158 años combinando conocimientos de ingeniería con la voluntad de hacer avanzar la relojería. Somos conscientes del valor de la experiencia —el conocimiento acumulado, la precisión y la maestría artesanal que intervienen en la creación de un reloj excepcional—, pero también sabemos que la tradición resulta más interesante cuando da cierta cabida a romper con lo establecido.
Los relojes que creamos hoy se basan en generaciones de experiencia, pero el progreso depende de plantearse nuevas preguntas: ¿Podría un material ofrecer más? ¿Podría un mecanismo diseñarse de otra manera? ¿Podría una idea establecida mejorarse si se aborda desde otra perspectiva?
Estas no son preguntas que desacrediten el pasado, sino preguntas que le sacan partido.
Hay cosas que vale la pena replantearse. El tiempo es una de ellas.
Es una filosofía que nos une de forma natural con el equipo Mercedes-AMG PETRONAS Formula One™ Team. Tanto en la relojería como en el automovilismo, la precisión es esencial, pero quedarse quieto no es una opción.
La experiencia nos proporciona los medios para llegar más lejos. La curiosidad nos da un motivo para intentarlo.
El éxito de Kimi nos recuerda en el mejor momento que el futuro no siempre espera su turno. A veces, llega con una perspectiva nueva, desafía el orden establecido y hace que la siguiente generación de posibilidades parezca evidente a posteriori.
Así pues, puede que la fórmula del éxito sea más una cuestión de actitud que de edad. Conozcamos nuestro oficio. Respetemos lo que nos ha precedido. Y nunca demos por hecho que ya se ha encontrado la mejor respuesta.
Gracias, Kimi, por cuestionar todo lo que creíamos saber sobre el tiempo.
El futuro ya está oficialmente aquí.